De qué trata este artículo

  • Por qué los establecimientos minoristas se están convirtiendo en los puntos de recarga más relevantes para la movilidad eléctrica
  • Cómo se relacionan el tiempo de permanencia en las tiendas y la velocidad de recarga
  • Por qué la recarga rápida se está convirtiendo en un factor competitivo en el comercio minorista
  • Por qué los sistemas de recarga rápida con batería de reserva permiten su implementación en el comercio minorista

La recarga se convierte en parte de la compra, ya no es un desvío

Los estudios del EHI Retail Institute y la Shell Recharge Driver Survey demuestran que los conductores de vehículos eléctricos basan cada vez más su elección de ubicación en la infraestructura de recarga. Las compras pasan de ser un mero destino para hacer recados a convertirse en un punto de contacto combinado de movilidad. 

Para el comercio, esto significa que la infraestructura de recarga influye en la frecuencia, el atractivo y la fidelización de los clientes. En el ámbito de la infraestructura de recarga, se habla de «Opportunity Charging»: el vehículo se recarga durante una actividad ya planificada, incluso sin una necesidad urgente, pero debido a la disponibilidad y a la «calidad del servicio».

Recarga oportuna en lugar de tiempo de inactividad: por qué el comercio minorista tiene una ventaja estructural

Los establecimientos minoristas reúnen las condiciones ideales para ello: tiempos de permanencia conocidos, alta afluencia, plazas de aparcamiento disponibles y buena visibilidad. Es precisamente esta ventaja estructural la que convierte al comercio minorista en uno de los emplazamientos de recarga más relevantes de los próximos años.

Los datos de EHI muestran que alrededor del 80 % de las cadenas comerciales encuestadas ya ofrecen puntos de recarga o tienen planes concretos para hacerlo. El comercio minorista no es, por tanto, un escenario futuro, sino una realidad.

Hay un factor que determina sobre todo si tiene sentido instalar un punto de recarga en un comercio: el perfil temporal. ¿Cuánto tiempo permanecen los clientes en el establecimiento y cuánta energía se puede recargar de forma realista durante ese tiempo?

Los estudios actuales sobre el sector minorista muestran una imagen clara:

  • Supermercados y tiendas de descuento: 20-30 minutos de media
  • Tiendas de productos de droguería: a menudo menos de 20 minutos
  • Tiendas de bricolaje y centros comerciales especializados: aprox. 45-90 minutos

La mayor parte de los procesos de recarga tienen lugar por la tarde y por la noche, es decir, precisamente cuando la afluencia de clientes en los comercios es mayor.

Recarga de CA: disponible, pero a menudo ineficaz

Los puntos de recarga de CA clásicos de 11 o 22 kW se adaptan de forma limitada a los tiempos de permanencia habituales en los comercios. En 20 minutos solo se pueden recargar unos pocos kilovatios-hora, lo que no supone una ventaja relevante para casi ningún conductor de vehículos eléctricos.

La consecuencia => Aunque hay puntos de recarga, no aportan un valor añadido apreciable en el día a día.

HPC: cuando se combinan las compras y la pausa para recargar

La recarga de alta potencia (HPC) invierte esta relación. Las potencias de recarga a partir de 150 kW permiten recargar una autonomía significativa en un plazo de 10 a 20 minutos. El proceso de recarga se integra en la compra, sin tiempos de espera adicionales ni desvíos.

Esto supone una clara ventaja para los establecimientos minoristas: por primera vez, la duración típica de la estancia se ajusta a la velocidad de recarga. En el comercio minorista de alimentación y en las droguerías se produce una perfecta coincidencia entre la duración de la estancia y las necesidades de recarga. 

En las tiendas de bricolaje y los centros comerciales especializados, la HPC aporta además flexibilidad: procesos de recarga cortos para clientes con prisa y mayores cantidades de energía para estancias más prolongadas.

Es importante saber

El éxito se consigue con la potencia de carga adecuada en el momento adecuado. La recarga ultrarrápida funciona en el sector minorista cuando los horarios, el comportamiento de los clientes y la tecnología están perfectamente coordinados.

La recarga rápida se convierte en una ventaja competitiva en el sector minorista

La recarga rápida está pasando de ser un servicio adicional a convertirse en un factor determinante a la hora de elegir la ubicación. Los estudios actuales lo dejan claro: los conductores de vehículos eléctricos esperan contar con opciones de recarga que sean rápidas, sencillas y fáciles de integrar en su día a día

La encuesta Shell Recharge Driver Survey, por ejemplo, revela que el 37 % de los conductores de vehículos eléctricos están dispuestos a pagar más por una recarga rápida. Al mismo tiempo, el 69 % afirma que, durante el tiempo que dura la recarga, se dirige específicamente a ubicaciones con una oferta atractiva, como tiendas, restaurantes o servicios.

Para el comercio, esto significa que la infraestructura de recarga no solo influye en la decisión de acudir a un establecimiento, sino también en cuál elegir. La recarga rápida se convierte así en un factor competitivo, comparable a la ubicación, el surtido o las posibilidades de aparcamiento.

Es importante saber

Quien ofrece recarga rápida aumenta el atractivo del establecimiento, la afluencia de clientes y el tiempo de permanencia, especialmente en ubicaciones comerciales altamente competitivas.

El obstáculo técnico en el sector minorista: conexión a la red y plazos de ejecución de los proyectos

Por muy clara que sea la demanda, muchos establecimientos minoristas se topan con limitaciones técnicas. La recarga de alta potencia genera picos de carga elevados: una sola estación de recarga de alta potencia puede superar, en un breve lapso de tiempo, la demanda de energía de todo un supermercado.