Menos ampliación de la red, más ingresos: ampliación de la red
Para nuestra empresa, ADS-TEC Energy, la ampliación de la red eléctrica es un tema fundamental y recurrente. Y es que, precisamente en el caso de la recarga rápida, la potencia de red disponible es determinante para que una estación pueda ponerse en funcionamiento o no. Por eso es aún más importante analizar la situación actual con realismo.
¿Qué significa realmente la ampliación de la red y quién es el responsable?
Por ampliación de la red se entiende la ampliación, densificación o renovación de las redes eléctricas existentes, tanto en la red de transporte (alta tensión) como en las redes de distribución (media y baja tensión). El objetivo es garantizar la seguridad del suministro, distribuir la electricidad de forma eficiente y hacer técnicamente posible la inyección de energías renovables.
La Agencia Federal de Redes es la principal responsable de la planificación y la autorización. Esta agencia revisa los planes de desarrollo de la red de los operadores y se asegura de que se cumplan los requisitos legales. A nivel político, el Gobierno federal establece las condiciones marco, por ejemplo, mediante la Ley de Aceleración de la Ampliación de la Red (NABEG), que tiene por objeto simplificar el procedimiento de autorización.
Sin embargo, a pesar de los requisitos legales, la ampliación se estanca en muchos lugares, a menudo debido a largos procedimientos de planificación, demandas o la falta de personal cualificado. El problema es que, sin la ampliación de la red, muchos proyectos de la transición energética no pueden llevarse a cabo. Al mismo tiempo, surge la pregunta de si realmente se necesita cada línea, cada subestación y cada conexión a la red.
Por qué la red debe ser más fuerte
La necesidad de ampliar la red se deriva de varios factores.
- La demanda de electricidad está aumentando, y de forma significativa. Con la creciente electrificación del transporte, la sustitución de los sistemas de calefacción fósiles por bombas de calor y la digitalización en el comercio y la industria, se está generando una creciente demanda de potencia en todos los niveles de tensión.
- La estructura de generación está cambiando. Antes, la electricidad fluía principalmente desde grandes centrales eléctricas hacia el país. Hoy en día, miles de instalaciones fotovoltaicas, parques eólicos y sistemas de almacenamiento alimentan la red de forma descentralizada. La energía fluye en ambas direcciones, lo que hace que la red sea más compleja, exigente y propensa a las averías.
- Los nuevos consumidores plantean exigencias adicionales. En particular, la infraestructura de recarga rápida para vehículos eléctricos genera picos de carga muy elevados que, a menudo, la red local no puede soportar. En autopistas, polígonos industriales o aparcamientos con varios puntos de recarga, esto se convierte en un factor de congestión.
Dónde tiene sentido ampliar la red —y dónde no—
La ampliación de la red no es necesaria en la misma medida en toda Alemania. En las aglomeraciones urbanas, los clústeres industriales y en torno a los ejes de tráfico muy transitados apenas hay alternativas: aquí se concentran tanto el consumo de electricidad como la necesidad de infraestructura de recarga y puntos de alimentación.
La situación es diferente en muchas regiones rurales. Allí, la demanda energética suele ser considerablemente menor, las redes son más dispersas, pero también están menos saturadas. Las nuevas líneas o los puntos de conexión adicionales no siempre son rentables o necesarios en estos casos. En su lugar, el almacenamiento local, las centrales eléctricas virtuales o un control específico de la carga pueden resultar más sensatos, y pueden implementarse mucho más rápidamente.
Esto se hace especialmente patente en la construcción de infraestructuras de recarga rápida. Quien quiera permitir una recarga ultrarrápida en un emplazamiento con una potencia de red limitada necesita alternativas. Las soluciones de recarga rápida basadas en baterías pueden aportar aquí una contribución decisiva, al evitar que se produzcan picos de carga que requieran la ampliación de la red. Esto no solo ahorra tiempo y costes, sino que también abre nuevas ubicaciones que antes se consideraban inadecuadas.
Alternativas tecnológicas para reducir la necesidad de ampliar la red
No todos los retos de la red eléctrica requieren necesariamente un nuevo cable o una subestación adicional. Hoy en día existen enfoques eficaces que reducen de forma específica la necesidad de ampliar la red, tanto desde el punto de vista tecnológico como digital y económico.
Las tarifas de red variables en el tiempo constituyen una herramienta importante en este sentido. Desde 2024, la Agencia Federal de Redes fomenta nuevos modelos tarifarios en los que el precio de la electricidad varía en función de la hora del día y de la carga de la red. Así, quien controle sus consumidores —por ejemplo, las estaciones de recarga— de forma que beneficie a la red, no solo puede ahorrar costes, sino también contribuir a la estabilidad de la red. Esta denominada «gestión de la carga» se convierte así en una alternativa real a la ampliación clásica de la red.
Un segundo pilar es la digitalización del sistema energético. Las redes inteligentes (smart grids) utilizan sensores, datos y automatización para supervisar y controlar los flujos de electricidad en tiempo real. De este modo, se pueden distribuir mejor los picos de demanda y evitar los cuellos de botella.
Para ello es imprescindible contar con dispositivos de medición modernos, como los contadores inteligentes, que no solo registran el consumo, sino que también proporcionan información, por ejemplo, sobre la capacidad actual de la red. Esto abre nuevas posibilidades para las tarifas dinámicas, el desplazamiento de la carga y un comportamiento de los consumidores y productores que favorezca a la red.
Estas soluciones dejan claro que la ampliación de la red no solo se puede aliviar con excavadoras y hormigón, sino también con datos y sistemas de control. El uso inteligente de la infraestructura existente se convierte en un factor clave.
Almacenamiento en lugar de cables: cómo ADS-TEC Energy alivia la carga de las redes
Sin embargo, cuando se necesitan potencias elevadas a corto plazo —por ejemplo, para la recarga rápida de vehículos eléctricos—, muchas conexiones a la red llegan al límite de su capacidad. Aquí es donde entran en juego los sistemas de almacenamiento en baterías. Estos almacenan la electricidad durante un tiempo prolongado y la devuelven en pocos minutos. De este modo, pueden reducir considerablemente la carga de la red.
ADS-TEC Energy entra en juego precisamente aquí. Las soluciones de almacenamiento en baterías de nuestra empresa permiten una recarga rápida incluso en ubicaciones con baja potencia de conexión a la red.
Especialmente eficaz: los acumuladores amortiguan los picos de demanda y desacoplan la potencia de carga del consumo de la red.
Un ejemplo: con la ChargeBox, se puede operar un punto de recarga a una distancia de hasta 300 metros de la conexión a la red propiamente dicha, lo que resulta ideal para ubicaciones con espacio reducido o con una red eléctrica débil, como áreas de descanso, supermercados o zonas industriales.
Al mismo tiempo, el sistema ChargePost, que cuenta con un sistema de almacenamiento en batería, ofrece funciones bidireccionales, de modo que la energía se puede inyectar de vuelta a la red cuando sea necesario.
Las ventajas económicas son evidentes:
- no es necesario realizar costosas mejoras en la red
- plazos de ejecución más cortos gracias a unos requisitos de autorización menos estrictos
- fuentes de ingresos adicionales mediante arbitraje o publicidad (por ejemplo, a través de pantallas en las estaciones de recarga)
Estas soluciones aportan flexibilidad y permiten aliviar la red allí donde la expansión clásica llega a sus límites.
La participación fomenta la aceptación
Un aspecto que a menudo se subestima en la ampliación de la red es la participación de la ciudadanía. La Agencia Federal de Redes apuesta cada vez más por procedimientos transparentes, diálogos con los ciudadanos y plataformas de participación digitales. Quien se involucra desde el principio comprende mejor la necesidad y puede contribuir de forma constructiva.
En ADS-TEC Energy también consideramos que es nuestra responsabilidad comunicar abiertamente nuestros proyectos. Ya se trate de nuevos parques de recarga, soluciones de almacenamiento o proyectos piloto: cuanto más transparente sea la implementación, mayor será la aceptación, tanto entre los residentes como entre los socios y los clientes.
Así se pone de manifiesto: un sistema energético moderno no solo surge a nivel técnico, sino también a través del diálogo.
Comparación europea e internacional: ¿en qué situación se encuentra Alemania?
En materia de transición energética, Alemania suele estar entre los pioneros, pero ¿qué tal va realmente la expansión de las energías renovables en comparación con el resto de Europa? La respuesta: depende de qué se mire.
El gráfico muestra que, en cuanto a la potencia total instalada de energías renovables per cápita, Alemania se sitúa en la media europea. Países como Noruega, Suecia y Austria obtienen resultados notablemente mejores, a menudo gracias a sus ventajas geográficas y a una elevada proporción de energía hidroeléctrica. Noruega, por ejemplo, alcanza casi siempre un 100 % de electricidad renovable en su mix energético gracias a su topografía y a sus embalses.
Y, sin embargo, Alemania se encuentra entre los líderes europeos en lo que respecta a la construcción concreta de parques eólicos y plantas fotovoltaicas. Junto con los Países Bajos, Dinamarca y Suecia, Alemania ocupa claramente una posición de vanguardia en cuanto a la potencia eólica y solar instalada por habitante, especialmente si se tiene en cuenta que en este país no se utiliza ni la energía nuclear ni un potencial hidroeléctrico significativo.
Además, análisis internacionales, como los de ENTSO-E o el Regulatory Assistance Project (RAP), muestran que, mientras muchos países aprovechan mejor sus redes existentes y las digitalizan en mayor medida, Alemania sigue luchando contra cuellos de botella regionales, especialmente en las redes de distribución. Aunque proyectos como SuedLink o SuedOstLink en el ámbito de la alta tensión avanzan, la transformación a nivel nacional es compleja y laboriosa.
Otro punto: mientras que países como Dinamarca o los Países Bajos apuestan de forma específica por la recarga bidireccional, el desplazamiento de la carga y las redes inteligentes, Alemania se encuentra a menudo todavía en la fase piloto. Al mismo tiempo, existe en nuestro país un interés creciente por las soluciones de almacenamiento modulares, los puntos de recarga independientes de la red y las tarifas variables en el tiempo, enfoques tecnológicos que en otros países llevan mucho tiempo consolidados.
Conclusión: en comparación con el resto de Europa, Alemania se encuentra en una mejor posición de lo que muchos suponen, especialmente en lo que respecta a la expansión de la energía eólica y solar. Pero: hay margen de mejora, sobre todo en materia de integración en la red, flexibilidad y digitalización. Una mirada más allá de nuestras fronteras nos muestra qué tecnologías y condiciones marco políticas podemos aprovechar para que la transición energética no solo sea respetuosa con el clima, sino también compatible con la red.
Perspectivas y recomendaciones: lo que ahora es importante
La ampliación de la red sigue siendo un tema central de la transición energética, pero no es un fin en sí misma. Lo decisivo es cómo se diseñe: de forma específica, eficiente y con visión de futuro. Los próximos años mostrarán si los modelos de ampliación clásicos son suficientes o si es necesario un cambio de mentalidad más radical.
Lo que ayuda en este sentido:
- Analizar la demanda de forma diferenciada: impulsar la ampliación de la red allí donde realmente se necesita, por ejemplo, en aglomeraciones urbanas, zonas industriales o a lo largo de importantes ejes de transporte.
- Aprovechar las alternativas tecnológicas: el almacenamiento, la gestión de la carga, las redes inteligentes y el control digital ofrecen vías viables para resolver los cuellos de botella de la red a nivel local.
- Acelerar los procesos de planificación: menos burocracia, una mejor coordinación y unas competencias claras ayudan a ejecutar los proyectos de ampliación con mayor rapidez.
- Fomentar la participación: una comunicación transparente y un diálogo temprano con los ciudadanos y las empresas aumentan la aceptación y reducen las resistencias.
- Compartir experiencias: adoptar las mejores prácticas de otros países y adaptarlas al contexto alemán.
ADS-TEC Energy desempeñará aquí un papel importante, por ejemplo, mediante soluciones de almacenamiento inteligentes, una infraestructura de recarga económicamente viable o el asesoramiento técnico en el desarrollo de emplazamientos.
Las redes eléctricas del futuro no se crean únicamente sobre el papel. Son el resultado de una planificación inteligente, nuevas tecnologías y una estrecha colaboración entre la economía, la política y la sociedad. Quien tenga esto en cuenta no solo logrará una mayor seguridad de suministro, sino también beneficios económicos y aceptación.